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¿Cómo podemos unirnos?. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 11, 27-28

EVANGELIO
Dichoso el vientre que te llevó

Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 27-28
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo:
-«Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron.»
Pero él repuso:
-«Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.»

Palabra del Señor.

¿Cómo podemos unirnos?
(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

La de María es una acogida y una entrega incondicional al Espíritu de Dios. La misma que nos prometimos mutuamente los esposos ante el altar por medio del Espíritu Santo. En el vientre de María, se gesta el Hijo de Dios, en el que se unen Dios y la humanidad en una sola carne. Pero lo que une al hombre con Dios es el Espíritu Santo, y lo que une a los esposos, es también el Espíritu Santo. Una sola carne en un solo Espíritu. Las relaciones humanas ya no se estrechan por lazos carnales, sino por la unión que el Espíritu realiza en nosotros. Por la Alianza verdadera.

La Santísima Virgen fue dichosa por acoger a Cristo en su corazón antes que en su vientre. Un vientre que acoge y unos pechos que se entregan, en representación de un corazón que acoge todas las cosas de Dios y se entrega en su totalidad haciéndose Su esclava. El que vive según el Evangelio está viviendo según el Amor. Si nos resulta difícil es porque nosotros no somos amor, al que ama no le cuesta entregarse, es feliz entregándose.

Para amarnos más, tenemos que pedir que el Espíritu Santo (El Amor entre el Padre y el Hijo) entre en nosotros y nos guíe. Si queremos de verdad recibir el Espíritu que nos une, tenemos que entender cómo “funciona” nuestro sacramento:
“Que el camino hacia la unión con Dios pase por la carne implica necesariamente que pasa por la otra persona. Dios se hace presente a través de la relación con el cónyuge, es donado por su medio, se manifiesta en él. El camino hacia la santidad no puede desligarse ya del consorte…” (Una sola carne en un solo Espíritu, Pg. 380).

El Espíritu se me entrega a través de mi esposo ¿Seremos algún día conscientes de ello? A ver si le acojo como María.

Oramos especialmente por el sínodo:
http://proyectoamorconyugal.es/oracion-a-la-santa-familia/