Archivo por días: 23 julio, 2015

De la boda a la poda. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Juan 15, 1-8

EVANGELIO
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante

Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 1-8
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada.
Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.»

Palabra del Señor.

De la boda a la poda.
(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

“Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí” dice San Pablo. “permaneced en mí, y yo en vosotros” nos dice hoy el Señor.

¡Qué importante es acoger el Evangelio en mi vida! Llegar a tener los mismos sentimientos de Cristo. ¿Esto no quieres? Yo tampoco. ¿Esto quieres? Yo también. Todo se hizo por Cristo que es la Palabra de Dios. Esa Palabra nos limpia y nos permite permanecer en su amor. El Señor nos habla de unos frutos abundantes que por nosotros mismos no podemos alcanzar.

Dice San Agustín (Comentarios al evangelio de San Juan 81):
“Considerad una y mil veces las siguientes palabras de la Verdad: Yo soy la vid, y vosotros los sarmientos. El que está en mí y yo en él, ése dará mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada (Jn 15,5). Y para evitar que alguno pudiera pensar que el sarmiento puede producir algún fruto, aunque escaso, después de haber dicho que quien permanece en él dará mucho fruto, no dice: «porque sin mi podéis hacer poco», sino: sin mí no podéis hacer nada.”

Si nosotros damos esos frutos, hablamos de Cristo sin hablar: Caridad, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, mansedumbre, fidelidad, modestia, autocontrol, castidad y generosidad.

Un esposo que no da fruto, es un falso profeta, porque su unión no refleja a Cristo. ¿Lo vamos a permitir?.

Sigue San Agustín: “… Y si el sarmiento da poco fruto, el agricultor lo poda para que lo dé más abundante”

Son las dificultades que encontramos en nuestro matrimonio, son la poda que Dios permite para que demos más fruto, y así tengo que acoger estas dificultades, como oportunidades para dar más fruto, porque sigo conectado al Señor y Él lo hará. Por ejemplo: Aceptar mi falta de paciencia o la de mi esposo, es una poda para llegar a alcanzar el fruto de la paciencia ¿no te anima esto?. Y así ocurre con todas las cruces de cada día. Esto sólo funciona unidos a Cristo. Dios corta la rama seca para que nazca una nueva, verde y vigorosa.

Sigue San Agustín: “Los sarmientos son tanto más despreciables fuera de la vid cuanto más gloriosos unidos a ella. … El sarmiento ha de estar en uno de esos dos lugares: o en la vid o en el fuego; si no está en la vid estará en el fuego. Permanezca, pues, en la vid para librarse del fuego.”

Señor, damos poco fruto como esposos, nos falta autocontrol, caridad, paciencia… y entendemos que sigue siendo tiempo de poda. Pero ayúdanos a vivirla con esperanza y alegría, con confianza en Ti, porque sabemos que quieres lo mejor para nuestra familia y que crezcamos y demos más fruto. Sin ti, Señor, nuestra familia sería un fracaso personal, familiar y social. Sin Ti, no podemos hacer nada, no podemos vivir un amor de comunión. Nuestro matrimonio tiene todavía mucho que hablar de ti, tenemos muchos frutos por los que alabarte y darte gracias. Señor, pódame, haz conmigo lo que quieras. En ti confío.

Tal como pide el Papa que hagamos a diario, oramos por el sínodo de la familia:
http://proyectoamorconyugal.es/oracion-a-la-santa-familia/