Archivo por días: 1 Mayo, 2015

Un encuentro dentro del esposo. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Juan 14, 7-14

EVANGELIO
Quien me ha visto a mí ha visto al Padre

Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 7-14
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.»
Felipe le dice:
– «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.»
Jesús le replica:
– «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.»

Palabra del Señor.

Un encuentro dentro del esposo.
(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces? Algunos matrimonios se dicen el uno al otro: ¡Tantos años juntos y no me conoces!

En la sagrada Escritura conocer significa amar. Amar es estar en el otro, la presencia del amado en el amante. Así, cuando salimos de nosotros mismos para estar en el corazón de Jesús, de lo que diría, le gustaría, haría… Él nos lleva al corazón de nuestro esposo, a conocerle interesándome por lo que le gustaría, haría…

Hoy también Jesús te pregunta: ¿No crees que yo estoy en tu esposo y tu esposo en mí? Por lo tanto si tu corazón permanece en Jesús lo que digas, no lo dirás por cuenta propia y será Jesús el que haga sus obras. Si tu esposo no cree en Jesús, es que no ve sus obras en ti, quien ama a Jesús hace las obras de Jesús, y aún mayores, porque Jesús ama al Padre y desea que su gloria sea mostrada.

Dios contiene una gloria infinita y la posee toda, nosotros no podemos darle nada, nosotros podemos irradiar algo de su gloria con obras buenas, toda obra buena muestra la gloria de Dios. Cada vez que tus obras son egoístas, causan enfado, amargura… Tu corazón está en ti y no en Jesús, en darle gusto como único espectador. Cada vez que sirvas a tu esposo con alegría, generosidad, cariño… Le transmites la gloria de Dios a él y a vuestros hijos.

Dice S. Juan Pablo II (Catequesis 24-11-82): “Cristo… asigna como tarea a cada hombre la dignidad de cada mujer; y simultáneamente… asigna también a cada mujer la dignidad de cada hombre” ¡Impresionante belleza y tremenda responsabilidad!

Buceé dentro de ti, y allí me encontré con Dios.

Tal como pide el Papa que hagamos a diario, oramos por el sínodo de la familia:
http://proyectoamorconyugal.es/oracion-a-la-santa-familia/